Literatura alternativa, en un mundo cuadrado.

lunes 27 de diciembre de 2010

mooho...

Estoy en un teclado foráneo, ajeno al mío, es así que me ha costado un poco acostumbrarme, pero en pocos días volví a escribir con la misma rapidez.
He notado, en este nuevo teclado, que al costado de la tecla "D" hay moho, sí, asqueroso moho que seguramente se formó porque mi supervisora (teclado en el cual ahora escribo) derramó alguna de sus tantas comidad diarias (ojo no es obesa, ni mala gente).

Es así que también me acostumbro a su silla, tiene una leve inclinación a la derecha que seguramente tendrá repercusiones en mi espalda. Entre otras cosas veo un montón de fotos de su hija de seis años, esos dibujos tan tiernos y llenos de vida que alguna vez todos hicimos para nuestras madres.

Finalmente en la esquina vemos una pequeña planta, que a pesar de la luz artificial, parece haber sobrevivido bastante tiempo en la oficina.

Sentarme a mirar todas estas cosas me abre los ojos y me pone a pensar en lo que quiero convertirme... a mis 30 años...

¿Estaré sentado en alguna oficina?

Es un misterio a resolverse en 10 años... espero que no, espero sentirme contento, ligero y completo... algo asi como el sentimiento que tengo ahora.

Supongo que depende de mi.. ¿No?